La elección de la clase adecuada depende de factores como la ubicación del edificio, la altura de los cerramientos y el entorno. Organizaciones como ASEFAVE destacan la importancia de estos factores y ofrecen guías prácticas para identificar las ventanas herméticas más adecuadas según las zonas pluviométricas y las exigencias del Código Técnico de Edificación (CTE).
En conclusión, la estanqueidad de las ventanas es fundamental porque protege los interiores de la humedad, elimina las corrientes de aire incómodas y contribuye a un importante ahorro energético.

Además, añadimos tapajuntas específicamente diseñados para integrar las ventanas herméticas con las paredes revestidas de azulejos, mejorando tanto la estanqueidad de la ventana como el acabado estético. El resultado fue un cerramiento completamente hermético.